El riesgo de otra Sarajevo

«Para conquistar territorio se llevan a cabo ataques indiscriminados en las áreas residenciales en las cuales quedan asesinados centenares de civiles, entre los cuales decenas de niños». La denuncia proviene del secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, en un informe presentado ayer al Consejo de Seguridad. Lanzando la alarma por «el riesgo de una catástrofe humanitaria sin precedentes», Ban Ki-moon ha exhortado, en particular, a Estados Unidos y Rusia «que alcancen rápidamente un acuerdo de cesad el fuego».

Ulterior confirmación de la gravedad de la situación en Alepo ha llegado hoy por parte del enviado especial de Naciones Unidas, Staffan de Mistura, que ha anunciado la suspensión de la task force humanitaria. Los continuos combates –ha dicho de Mistura– «obstaculizan las ayudas a los civiles». De Mistura ha vuelto a pedir una tregua de al menos 48 horas.
La tercera voz en pedir ayudas para Alepo es UNICEF el fondo de la ONU para la infancia. El llamamiento de Ban Ki-moon «llega después de semanas de treguas no respetadas, anuncios pero sobre todo muchos, demasiados niños asesinados en los ataques. Al menos 130.000 niños que viven en esta ciudad son el emblema de la que el Secretario General de las Naciones Unidas ha definido una posible catástrofe humanitaria, pero lo es ya con los hechos y no sólo desde hoy» ha declarado Andrea Iacomini, portavoz de UNICEF. «Hemos asistido indiferentes a la enésima ciudad destruida por nuestros egoísmos. Ahora urge hacer algo más. Alepo se ha vuelto como Sarajevo, ciudad símbolo de la atrocidad humana».
Agotada por los violentos combates de estas últimas semanas, Alepo continua siendo una ciudad dividida en dos: por una parte, la zona sur oriental controlada por grupos de rebeldes y algunos grupos yihadistas, y, por otra, la occidental controlada por los fieles al presidente Assad. Al menos dos millones de civiles resultan atrapados en los combates. Y las reservas de productos alimenticios y medicinas están agotadas o reducidas al mínimo. Mientras siguen lloviendo bombas: sólo en la última semana, seis centros de educación dirigidos por ONG locales han sido atacados. Y en tres ataques diferentes, se han registrado víctimas entre niños y el personal docente, mientras cuatro edificios han sido gravemente dañados.

Fuente: L’Osservatore Romano

El loco de la canonización

Es Karen Vaswani nee D’Lima, católica de la periferia de Mumbai, quien realizó el logo oficial de la canonización de la Madre Teresa, que tendrá lugar el próximo 4 de septiembre. Con una carrera de veinte años como diseñadora, la mujer está casada y tiene una hija adolescente que se llama Kimaya, que sánscrito significa «divina».

Si bien nunca tuvo un encuentro personal con la Madre Teresa, explicó sin ocultar su entusiasmo, «la archidiócesis de Calcuta me pidió diseñar el logo para las celebraciones en India. A la hermana Mary Prema, superiora general de las Misioneras de la Caridad, y al padre Brian Kolodiejchuk, postulador, les gustó y es así como decidieron adoptarlo también a nivel internacional». En el logo ha trabajado tres días. El mensaje que había que comunicar, destacó, era el de ser «portadores del amor tierno y misericordioso de Dios». Es así como la mujer eligió «trabajar a partir de una pose clásica de la Madre Teresa», representada precisamente mientras «tiene con ternura a un niño entre los brazos». Un trabajo, precisó, realizado con «un estilo muy sencillo de gráfica y sólo dos colores», de modo que se facilite la utilización en todos los niveles. La congregación de las Misioneras de la Caridad hizo público también el programa de las iniciativas promovidas en Roma con ocasión de la canonización. Entre el 1 y el 8 de septiembre se sucederán celebraciones, encuentros y momentos de oración. Ser podrá venerar las reliquias de la Madre Teresa en la basílica de San Juan de Letrán y también visitar su habitación en el convento de San Gregorio en el Celio. En especial, el lunes 5 de septiembre, a las 10, el cardenal secretario de Estado Pietro Parolin celebrará la misa de acción de gracias en la plaza de San Pedro.

Fuente: L’Osservatore Romano

Una tregua todavía lejana

No hay tregua para la violencia en Siria. Los combates por tierra y los ataques aéreos continúan, no obstante los llamamientos de la comunidad internacional y la propuesta rusa de un cese de las hostilidades de 48 horas para permitir el reparto de ayuda humanitaria sobretodo en Alepo, ciudad convertida en las últimas semanas en epicentro de este terrible conflicto que dura ya cinco años.

Por primera vez, ayer Rusia lanzó misiles desde barcos de guerra en el Mediterráneo dirigidos a territorio sirio. Como ha hecho público el ministerio de defensa ruso, dos naves de la Flota del Mar Negro, la Zelyony Dol y la Serpukhov, situadas a lo largo de la costa siria del Mediterráneo oriental, lanzaron tres misiles. El nuevo acto de Putin, escribe hoy el «New York Times», pretende ser una «demostración de que Rusia está en la condición de atacar desde cualquier dirección –desde Irán, los barcos militares en el mar Caspio, desde la base costera siria de Latakia, y ahora desde el Mediterraneo– en una región donde Moscú pretende consolidar su influencia».

El escenario permanece muy tenso. Y el enfrentamiento abierto entre rusos y estadounidenses ya no es una hipótesis remota. Cazas sirios siguen sobrevolando la ciudad de Hasakah, en la punta nororiental del País, controlada por curdos filo-estadounidenses. Ayer –según fuentes del Pentágono– algunos caza sirios bombardearon una zona «peligrosamente cercana» al punto en el cual se encuentran las fuerzas especiales estadounidenses que entrenan a las milicias curdas, y que por ello fueron obligadas a abandonar la zona y pedir ayuda. «Las fuerzas de la coalición sobre el terreno» intentaron ponerse en contacto con los aviones sirios, sin obtener respuesta y luego pusieron en contacto con los rusos, «que, sin embargo respondieron no estar relacionados con las operaciones». Cuando un grupo de cazas estadounidenses llegaron a la zona, los aviones sirios se habían alejado ya. Los curdos controlan gran parte del noreste y del norte de Siria, en proximidad del confín turco, donde han proclamado una región autónoma pero están todavía en guerra con las fuerzas de Damasco.

Junto a las tensiones militares, hay además una crisis humanitaria que se agrava cada día. Una nueva alarma ha llegado ayer a UNICEF, el fondo de la ONU para la infancia. «Ningún niño en Siria está a salvo, mientras siga el conflicto. Más de 3,7 millones de niños sirios con menos de cinco años no conocen nada más que huidas, violencias e inseguridad. Unos 306.000 han nacido como refugiados en países vecinos» ha expuesto un portavoz de la agencia ONU. UNICEF estima que 8,4 millones de niños sirios necesitan ayudas humanitarias en Siria y en los países vecinos.

Por lo que respecta a la situación en Alepo, el suministro de agua potable ha empeorado en las últimas dos semanas para los civiles que viven en la parte oriental de la ciudad, donde los grifos están secos y las familias no tienen suministro de agua potable a través de la red pública» ha añadido el portavoz. Al menos 100.000 niños que viven en la parte oriental de la ciudad corren riesgo de infecciones porque el agua corriente está contaminada.

Fuente: L’Osservatore Romano

Siguiendo los pasos de san Francisco

El martes 9 de agosto el Papa Francisco realizó una visita, de forma privada, al convento de San Francisco en Carsoli, provincia de L’Aquila, y luego al santuario de Santa Felipa Mareri en Borgo San Pietro, en Petrella Salto, en la provincia de Rieti.

En este itinerario espiritual siguiendo los pasos de san Francisco, el Papa ha sido acogido y acompañado por el obispo de Rieti, monseñor Domenico Pompili.

La primera etapa de la peregrinación, por la mañana, fue en el convento en Carsoli, de la época de san Francisco. Tras llegar en coche, acompañado por algunos agentes de la Gendarmería vaticana, el Pontífice se reunió con las Hermanas Reparadoras del Divino Rostro de Nuestro Señor Jesucristo y celebró la misa. Sucesivamente, por la tarde, Francisco fue a rezar al santuario de Borgo San Pietro, donde está el cuerpo de santa Felipa Mareri, fundadora de ese monasterio por estímulo directo de san Francisco. En este lugar el Papa se reunió con la comunidad de las hermanas franciscanas, compartiendo con ellas una reflexión sobre la belleza y la gran importancia de la misión de las mujeres consagradas en la Iglesia.