Familia escuela de valores

Las familias son «escuelas de valores humanos y cristianos para las nuevas generaciones»: lo subrayó el Papa recibiendo en audiencia el sábado por la mañana, 24 de marzo, en la Sala Clementina, una delegación de ayuntamientos de Trentino guiada por el arzobispo Lauro Tisi. «Este encuentro nuestro – dijo el Pontífice – me ofrece la oportunidad de expresar agradecimiento por vuestro compromiso en el sostener concretamente distintos proyectos, dirigidos especialmente a la acogida de peregrinos y visitantes aquí en el Vaticano. Con vuestra aportación, vosotros expresáis los valores tradicionales de la fe, laboriosidad y solidaridad tan enraizada en vuestra tierra. ¡Hay mucha necesidad en nuestros días de personas que sepan dar un valiente testimonio de los valores morales enseñados por el Evangelio!».

Fuente: L’Osservatore Romano

El Papa con los jóvenes

El Papa Francisco preside el domingo por la mañana, 25 de marzo, la misa de Ramos en la plaza de San Pedro, en presencia de miles de jóvenes de los cinco continentes. El rito litúrgico, que conmemora la entrada de Jesús a Jerusalén, se abre con la sugerente procesión del obelisco al atrio de la basílica y tiene su culmen en el pasaje evangélico de la pasión y de la muerte en la cruz.

El domingo de Ramos coincide también este año con la Jornada de la juventud, la 33º de la serie, que se celebra en todas las diócesis con la mirada dirigida ya al próximo encuentro mundial de las nuevas generaciones, en programa en enero del 2019 en Panamá. Y los jóvenes serán también los protagonistas de la 15ª Asamblea general del Sínodo de los obispos, que se celebrará el próximo octubre y será dedicada en particular al tema de la fe y del discernimiento vocacional.

Precisamente en vista de este importante encuentro, del 19 de marzo pasado se celebró en Roma la reunión presinodal que tuvo como protagonistas más de trescientos jóvenes de los cinco continentes, a los cuales se unieron a través de la red más de quince mil coetáneos.

En la jornada conclusiva del sábado 24, el cardenal Lorenzo Baldisseri, secretario general del Sínodo de los obispos, presentó junto a algunos jóvenes el documento del encuentro, que constituirá una de las contribuciones de la próxima asamblea del episcopado.

Fuente: L’Osservatore Romano

​El Papa irá a Dublín para el Encuentro mundial de las familias

El Papa irá a Dublín el 25 y 26 de agosto para participar en las jornadas conclusivas del IX Encuentro mundial de las familias. Fue el mismo Francisco quien lo anunció durante la audiencia general del miércoles 21 de marzo, en la cual participó una delegación de los promotores y de los organizadores del encuentro llegada desde Irlanda. Dos familias, en particular, presentaron el icono símbolo del encuentro, que fue bendecido al finalizar la audiencia.

Al asegurar su presencia en el festival de las familias, en programa en la noche del sábado 25 de agosto, y en la solemne celebración eucarística del domingo 26, el Pontífice dio las gracias a «las autoridades civiles, los obispos, el obispo de Dublín, y todos aquellos que colaboran para preparar este viaje».

Anteriormente, prosiguiendo en el ciclo de catequesis dedicadas a la misa, el Pontífice había hablado de la comunión sacramental, pero no antes de haber ofrecido una reflexión sobre la estación que acaba de empezar.

«Hoy -inició- es el primer día de primavera», tiempo en el que «florecen las plantas, los árboles». Pero es necesario preguntarse si un «árbol, una planta que no son regados por la lluvia o artificialmente, pueden florecer bien». Y la respuesta fue negativa, así como no puede florecer «un árbol y una planta que no tiene raíces». Esto, para Francisco, es «un mensaje»: de hecho «la vida cristiana debe florecer en las obras de caridad, en el hacer el bien». Y «la raíz es Jesús». Por eso, afirmó el Papa, «si tú no estás con Jesús, no florecerás. Si no riegas la vida con la oración y los sacramentos», no es posible tener «flores cristianas». De aquí el deseo a los presentes de «una primavera florecida de buenas obras, de virtud, de hacer el bien a los otros». Con una recomendación conclusiva: «nunca cortar las raíces con Jesús».

Por otro lado, prosiguió el Papa respondiendo la temática general de la catequesis, «cuando tú recibes la eucaristía, te conviertes en cuerpo de Cristo». Y «mientras nos une» a Jesús, «arracándonos de nuestros egoísmos, la comunión nos une a aquellos que son una sola cosa en él». Este es entonces «el prodigio de la comunión: nos convertimos en lo que recibimos».

Fuente: L’Osservatore Romano