El Papa Francisco denuncia la llaga de los abortos selectivos

El Papa Francisco ha vuelto a denunciar la llaga de los abortos selectivos con la que todavía hoy se eliminan inocentes. Recibiendo el 16 de junio a una delegación del Forum de las asociaciones familiares, el Pontífice se sintió interpelado por el saludo que le dirigió el presidente, Gianluigi De Palo. Por eso entregó el texto preparado, y realizó una reflexión, en la que subrayó la «bonita aventura» de la familia que, a imagen de Dios, hombre y mujer, «es una sola».

En el discurso pronunciado improvisando, el Pontífice se detuvo en el tema de la acogida de la vida, que es «el don más grande» también cuando se presenta marcada por la enfermedad y la discapacidad. Y, refiriéndose al aborto habló explícitamente de homicidio de niños, eliminados solo para garantizarse vidas tranquilas. Repensando en el racismo y en las prácticas eugenéticas de los nazis, comentó con tristeza que hoy hagamos lo mismo pero «con guantes blancos».

Evocando muchos recuerdos personales, el Papa Francisco animó a esas familias que en la cotidianidad deben afrontar miles de problemas y están sometidas a pesados ataques, explicando cómo en la sociedad actual los valores de la fidelidad y de la defensa de la vida cada vez se discuten más. Al respecto el Pontífice recordó con ternura las muchas parejas de ancianos que a menudo recibe con ocasión de sus aniversarios de matrimonio, para subrayar la importancia de un amor vivido día a día, con paciencia, y a menudo con sacrificio.

El Papa no escondió las dificultades y las insidias que pueden minar el camino de una pareja, no menor la de la infidelidad. Y elogió la santidad del amor que sabe esperar y, eventualmente, también perdonar, haciendo referencia a particularidades de muchos de sus discursos dedicados a la importancia de los pequeños gestos, del respeto recíproco, de la capacidad de pedir perdón.

Es esa espiritualidad de cada día que se encuentra en el cuarto capítulo de Amoris laetitia. Un texto que lamentablemente, reveló con lamento Francisco, algunos han reducido a un tratado de casuística, es decir a una lista de cosas que se pueden o no se pueden hacer. Proponiendo de nuevo su exhortación apostólica, el Papa tocó algunos puntos como la falta de una correcta preparación al matrimonio, las incertidumbres de la vida laboral, las dificultades en la educación, la importancia para los padres de jugar con los hijos, o la preciosa contribución que pueden dar los abuelos a la vida familiar.

Fuente: L’Osservatore Romano

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s