Montini y Romero canonizados el próximo 14 de octubre

Giovanni Battista Montini y Óscar Arnulfo Romero Galdámez serán canonizados el próximo 14 de octubre. Lo anunció el Papa Francisco durante el Consistorio ordinario público para el voto de algunas causas de canonización, que tuvo lugar el sábado por la mañana, 19 de mayo.

Durante la ceremonia – que el Pontífice presidirá precisamente mientras en el Vaticano se desarrollarán los trabajos de la 15º Asamblea general ordinaria del Sínodo de los obispos sobre el tema «Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional» — serán proclamados otros cuatro santos.

Además de Pablo VI y el arzobispo mártir de San Salvador, subirán al honor de los altares dos sacerdotes diocesanos italianos, un monja alemana y una religiosa española. Se trata del lombardo Francesco Spinelli, fundador del instituto de las hermanas Adoratrices del Santísimo Sacramento; del campano Vincenzo Romano; de Maria Caterina Kasper, fundadora del instituto de las Pobres siervas de Jesucristo, y de Nazaria Ignacia de Santa Teresa de Jesús (nacida Nazaria Ignazia March Mesa), fundadora de la congregación de las hermanas Misioneras cruzadas de la Iglesia.

Fuente: L’Osservatore Romano

Por un nuevo éxodo

«Es necesario escuchar sin temor nuestra sed de Dios y el grito que sale de nuestra gente de Roma, preguntándonos: ¿en qué sentido este grito expresa una necesidad de salvación, es decir de Dios?». Es la invitación dirigida por el Papa Francisco a los representantes de los distintos componentes de la comunidad diocesana de Roma que han participado en el encuentro que se celebró el lunes 14 de mayo por la tarde, en la basílica de San Juan de Letrán.

Después de haber escuchado la relación de síntesis del trabajo de la comisión que en los meses pasados profundizó el tema de las “enfermedades espirituales” y después de haber respondido a cuatro preguntas planteadas por el arzobispo vicario Angelo De Donatis, el Pontífice pronunció un discurso en el cual exhortó a dejarse «iluminar por el paradigma del éxodo, que cuenta precisamente cómo el Señor haya elegido y educado un pueblo al cual unirse, para hacerlo el instrumento de su presencia en el mundo». Este suceso, explicó, «habla de una esclavitud, de una salida, de un pasaje, de una alianza, de una tentación/murmuración y de un ingreso», pero en sustancia «un camino de sanación». Y como tal puede orientar los pasos de la comunidad eclesial de Roma, ayudándola a liberarse de «una condición de esclavitud, es decir de limitación sofocante, de dependencia de cosas que no son el Señor».

En tal sentido Francisco invitó a los presentes «a emprender otra etapa del camino de la Iglesia de Roma: en un cierto sentido un nuevo éxodo, una nueva partida, que renueve nuestra identidad de pueblo de Dios». Con este fin, añadió, «será necesario que nuestras comunidades se vuelvan capaces de generar un pueblo, capaces de ofrecer y generar relaciones en las cuales nuestra gente pueda sentirse conocida, reconocida, acogida, bien querida». Una auténtica «revolución de la ternura», que parte de «un pasaje previo de reconciliación y de conciencia que la Iglesia de Roma debe cumplir»: o sea «reconciliarse y retomar una mirada verdaderamente pastoral – atenta, amable, benévola, implicado – tanto hacia sí misma y su historia, como hacia el pueblo al cual es mandada».

Fuente: L’Osservatore Romano

Dios es el único dueño de la vida

«Llamo la atención de nuevo sobre Vincent Lambert y sobre el pequeño Alfie Evans, y quisiera reiterar y confirmar con fuerza que el único dueño de la vida, desde el inicio al final natural, ¡es Dios! Y nuestro deber, nuestro deber es hacer de todo para custodiar la vida». He aquí el nuevo llamamiento del Papa Francisco lanzado durante la audiencia general del miércoles 18 de abril, después del pronunciado el domingo pasado con ocasión del Regina coeli. En particular, al finalizar la audiencia, el Pontífice pidió rezar en silencio «para que sea respetada la vida de todas las personas y especialmente de estos dos hermanos nuestros».

Ya el 4 de abril, el Pontífice en un tuit había pedido hacer «todo lo necesario para continuar acompañando con compasión al pequeño Alfie Evans», el niño de casi dos años ingresado en Liverpool por una enfermedad neurodegenerativa no conocida para quien los médicos han establecido la suspensión de los cuidados. El miércoles por la mañana, antes de la audiencia general en la plaza de San Pedro, el Papa se reunió con Thomas Evans, el joven padre de Alfie, recibiéndolo en Santa Marta.

Poco más tarde, durante la audiencia general, el Papa lanzó también un llamamiento a « promover la vida de los pobres, favoreciendo un auténtico desarrollo integral y respetuoso de la dignidad humana» en vista de las reuniones del Banco mundial, que tendrán lugar el sábado en Washington.

En la catequesis, el Pontífice continuó con las reflexiones sobre el bautismo. El sacramento, explicó, «enciende la vocación personal de vivir como cristianos, que se desarrollará durante toda la vida». Y, añadió, «implica una respuesta personal y no prestada con un “copia y pega”. La vida cristiana, de hecho, está entretejida por una serie de llamadas y de respuestas». Al mismo tiempo, Francisco dijo que lamentaba haber visto a muchos «niños que no saben hacer la señal de la cruz». De ahí, la exhortación repetida más veces a «padres, madres, abuelos, abuelas, padrinos, madrinas» para que enseñen a los pequeños «a hacer bien la señal de la cruz porque es repetir lo que se ha hecho en el bautismo».

Fuente: L’Osservatore Romano