Por las víctimas de la guerra y de la violencia

Una oración particular por todas «las víctimas de la guerra y de la violencia»: es lo que el Papa Francisco planteó el día en el que la Iglesia conmemora a los fieles difuntos. Después de salir del Vaticano el día 2 de noviembre, por la tarde, el Pontífice llegó al cementerio americano de Neptuno, donde celebra la misa por los caídos de todas las guerras. Sucesivamente se dirige a las Fosas adreantinas para visitar el sagrario y rezar por las víctimas de la masacre del 24 de marzo de 1944.

Precisamente remarcando el significado de estas «dos etapas de memoria y de sufragio», en el Ángelus de la solemnidad de Todos los santos, Francisco recordó que «las guerras no producen otra cosa más que cementerios y muerte: he aquí por qué -explicó- he querido dar esta señal en un momento en el que nuestra humanidad parece no haber aprendido la lección o no querer aprenderla». A los fieles reunidos en la plaza de San Pedro el Papa también expresó dolor por los atentados de estos días en Somalia, Afganistán y Estados Unidos. «Al deplorar tales actos de vilencia rezo por los difuntos, por los heridos y sus familiares» aseguró, añadiendo: «Pidamos al Señor que convierta los corazones de los terroristas y libere al mundo del odio y de la locura homicida que abusa del nombre de Dios para diseminar muerte».

Con anterioridad, al subrayar que «los santos no son figuritas perfectas sino personas atravesadas por Dios», el Pontífice afirmó que «la felicidad verdadera no está en tener algo o convertirse en alguien; la felicidad verdadera es estar con el Señor y vivir por amor». En esta perspectiva, «los ingredientes para la vida feliz se llaman bienaventuranzas: son bienaventurados los simples, los hombres que hacen sitio a Dios, que saben llorar por los demás y por los propios errores, permanecen mansos, luchan por la justicia, son misericordiosos hacia todos, custodian la pureza del corazón, obran siempre por la paz y permanecen en la alegría, no odian e incluso cuando sufren responden al mal con el bien». Un itinerario de vida no «para superhombres sino para quien vive las pruebas y las fatigas de cada día, por nosotros». Y, de hecho, confirmó el Papa Francisco, «hoy es la fiesta de aquellos que han alcanzado la meta indicada por este mapa: no solo los santos del calendario, sino tantos hermanos y hermanas “de la puerta de al lado”, que tal vez hayamos encontrado y conocido».

Fuente: L’Osservatore Romano

Francisco en Colombia: Mensaje a Fuerzas Armadas y Policía en aeropuerto militar CATAM (TEXTO COMPLETO)

Buenos días, quiero agradecerles esta presencia de ustedes aquí. Agradecerles también todo lo que han hecho, lo que hacen y lo que seguirán haciendo en estos días durante mi visita. Continue reading “Francisco en Colombia: Mensaje a Fuerzas Armadas y Policía en aeropuerto militar CATAM (TEXTO COMPLETO)”

Solo migajas de Europa

Una “contribución de emergencia” de cien millones de euros y un equipo de 500 técnicos para acelerar las repatriaciones de los irregulares. Es lo que se contiene en las medidas extraordinarias anunciadas este martes por la comisión europea para apoyar a Italia en el afrontar la emergencia de inmigración. Más bien poco, si se considera la magnitud de la tragedia actual en el Mediterráneo —este martes trece muertos en un nuevo naufragio en Libia — así como los innumerables llamamientos, lanzados de varias partes, sobre la necesidad de la cooperación y de una estrategia común.

Llamamientos que se quedan en el papel. Las nuevas medidas están contenidas en la carta enviada este martes por el presidente de la comisión, Jean-Claude Juncker, al jefe del gobierno italiano, Paolo Gentiloni. La Comisión — se lee en la misiva — «está preparada para decidir, si el gobierno italiano lo considera útil, acciones complementarias». Tales acciones incluyen, como se ha dicho, «fondos añadidos de emergencia hasta 100 millones en el ámbito del fondo UE para el asilo, la inmigración y la integración para medidas necesarias y cumplir la ley Minniti, y especialmente para acelerar los procedimientos de asilo y repatriación, para asistir a las autoridades locales y las comunidades en la acogida de migrantes y para sostener su integración». Serán contempladas también medidas «para asegurar que todos aquellos que respetan los criterios para la reubicación de los llegados a Italia antes del 26 de septiembre próximo sean recolocados» y para acelerar los procedimientos de repatriaciones con 500 nuevos expertos de Frontex disponibles y ulteriores fondos para financiar un mayor número de repatriaciones. Tibia la reacción del gobierno italiano. En un mensaje en Twitter, Gentiloni dio las gracias a la comisión, deseando que tales compromisos «correspondan a la movilización de los socios de la UE junto a Italia». Juicio confirmado este miércoles con otra declaración: «Nos ha llegado la manifestación de compromiso de la UE, importante porque a este compromiso político se añaden compromisos significativos sobre el terreno financiero, también será necesario hacer mucho más» dijo Gentiloni. Una clara referencia a la cuestión realmente crucial, cuyos vértices de la comisión no hacen referencia en su carta. O la cooperación, la solidaridad entre los países de la UE, la necesidad de un plan de recolocación compartido. Lo que implicaría también la apertura de otros puertos del Mediterráneo donde hacer llegar las naves cargadas de migrantes, punto subrayado en varias ocasiones por los italianos.

Fuente: L’Osservatore Romano

Contra la esclavitud moderna

Una «plaga aberrante»: en la Jornada mundial contra la trata de personas, promovida por las Naciones Unidas, el Papa Francisco ha vuelto a denunciar la que define una «forma de esclavitud moderna».

Al finalizar el Ángelus del 30 de julio, después de haber comentado el evangelio dominical centrado en las parábolas del tesoro escondido y de la perla preciosa (Mateo 13, 44-52) el Pontífice quiso unirse a la iniciativa de la ONU, recordando que «cada año miles de hombres, mujeres y niños son víctimas inocentes de la explotación laboral y sexual y del tráfico de órganos». El Papa subrayó sobre todo la tendencia a minimizar el fenómeno. «Parece –dijo– que nos hemos acostumbrado tanto, que es considerada una cosa normal»; pero en realidad, añadió, todo «esto es feo, es cruel, es criminal». De aquí la invitación dirigida a los fieles presentes en la plaza de San Pedro y a todos los que estaban conectados a través de los medios de comunicación para rezar «junto a la Virgen María para que sostenga a las víctimas de la trata y convierta los corazones de los traficantes». Una exhortación resuena también en el tuit colgado en la cuenta @Pontifex: hago un llamamiento a todas las personas de fe y de buena voluntad para que luchen contra la esclavitud moderna en todas sus formas».

Para la ocasión también el presidente de la República italiana Sergio Mattarella intervino sobre el tema, recordando que este «crimen atroz e inaceptable se vuelve a asomar periódicamente en la historia de la humanidad y desafía nuestras conciencias».

Fuente: L’Osservatore Romano

Se refuerzan las esperanzas de paz

El camino de la paz en Colombia todavía es largo, pero ya hay resultados concretos. El grupo armado de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) ha entregado el treinta por ciento de las armas en su poder, como estaba previsto en los acuerdos de paz con el gobierno de Bogotá firmados en octubre 2016. Se trata de un paso hacia adelante de gran importancia para poner fin a una de las guerrillas más sangrientas de América latina. Las FARC, el mayor grupo rebelde colombiano, han hecho público ayer que ha sido entregado el treinta por ciento de sus armas al personal de Naciones Unidas como estaba previsto en el tratado de paz. Los rebeldes se han comprometido en entregar otro treinta por ciento del propio arsenal el próximo miércoles, mientras el resto en los próximos quince días. Las armas serán dislocadas en 26 campamentos en varias partes de Colombia. Todavía quedan unos 7000 fusiles y pistolas por entregar a los inspectores de la ONU hasta el completo desarme de la guerrilla, que se transformará en un partido político. La entrega de las armas fue anunciada por el líder de las FARC, Timoleón Jiménez, conocido también como Timochenko, nombre de guerra de Rodrigo Londoño Echeverri. Confirmaciones en ese sentido llegaron también de fuentes gubernativas y de las Naciones Unidas. La entrega del arsenal confirma por consiguiente la voluntad de paz de los guerrilleros, además de las recientes palabras del presidente colombiano, Juan Manuel Santos, premio Nobel por la paz. Santos efectivamente declaró que el de Bogotá y las FARC es el único caso de éxito de un acuerdo de paz, hasta hoy, apoyado por las Naciones Unidas en todo el mundo. La paz «es un cambio verdaderamente fundamental para el futuro de Colombia» explicó recientemente el presidente.

Fuente: L’Osservatore Romano

Es necesario rezar por la paz

«En nuestro tiempo hay mucha necesidad de rezar por la paz»: es el nuevo llamamiento urgente del Papa a «cristianos, judíos y musulmanes» en la vigilia de la iniciativa «Un minuto por la paz» que se celebra el jueves en varios países en recuerdo del encuentro del 8 de junio de 2014 entre el Pontífice y los presidentes israelí y palestino. Francisco lanzó lo indicó al finalizar la audiencia general del miércoles 7, saludando a los grupos de fieles presentes en la plaza de San Pedro.

Anteriormente, prosiguiendo las catequesis sobre la esperanza cristiana a la luz de la Escritura, el Papa había hablado de la oración de Jesús (Lucas 11, 1-4) deteniéndose en particular en el padrenuestro. De hecho, explicó, «todo el misterio de la oración cristiana se resume aquí, en esta palabra: tener la valentía de llamar a Dios con el nombre de Padre».

Por esto, prosiguió, «nunca estamos solos. Podemos estar lejanos, hostiles», incluso «podemos también profesarnos “sin Dios”. Pero dios no puede estar sin nosotros: Él no será nunca un Dios “sin el hombre”; es Él que no puede estar sin nosotros, ¡y esto es un misterio grande! Y esta certeza — concluyó — es el manantial de nuestra esperanza».

Los jóvenes y la cuestión sexual

En nuestra sociedad «hipersexuada», en la cual el sexo es usado para vender cualquier producto y propuesto como solución para todas las cuestiones existenciales, ¿cómo se puede pensar en evitarlo cuando se afronta el tema de los jóvenes?, ¿cómo se propone el próximo sínodo? La definición de la propia indentidad sexual y la búsqueda de un equilibrio en el modo de vivir el sexo constituyen efectivamente un problema central y agobiante para los jóvenes de hoy, creyentes o no, y son de todas formas un momento fundamental de su proceso de discernimiento interior, en vista de la elección de su vocación.

Es un proceso de discernimiento que procede necesariamente de manera diversa si se trata de un chico o de una chica, que viven hoy, precisamente desde el punto de vista de su relación con la sexualidad, situaciones diversas y contrastantes. Se trata de un tema que no hay que tratarlo de manera abstracta, porque terminaría enseguida por convertirse en un catálogo de normas, una moral que hoy tiene poquísimas posibilidades de ser realmente compartida.

Por esto es útil la lectura del libro Una juventud sexualmente liberada (o casi), publicado en Italia por Sonzogno y escrito por una sexóloga treintañera, Thérèse Hargot, que se define una nieta de la revolución sexual, casada y madre de tres niños. Una feliz excepción en el panorama actual, que la lleva a mirar con ojo crítico a lo políticamente correcto de la ideología sexual que condiciona la vida de sus coetáneos, pero también de sus alumnos, que van de los diez a los dieciocho años.

Hargot descubre sobre todo que hoy «el individuo cree vivir una vida sexual y afectiva desvinculada de las prohibiciones, de las reglas y de las instituciones pero en realidad adhiere a cada punto, y sin saberlo, a los “es necesario”, “se debe” y “es normal” de su época, a los nuevos mandamientos». Porque en una sociedad en la cual la necesidad de seguridad es exacerbada por la desorientación general, la norma tranquiliza, particularmente en la adolescencia, y por este motivo, «lejos de ser una prueba de libertad, el discurso de los adolescentes sobre la sexualidad es el producto de un condicionamiento».

La primera realidad que la sexóloga belga desvela sin piedad ante nuestros ojos es la del uso desgraciadamente difusísimo y extendido de la pornografía que constituye, sobre todo para los hombres, la primera vía de conocimiento de la sexualidad, el primer y a menudo único modelo en la materia. Casi siempre al inicio impuesta o sugerida por alguien más grande que ellos, constituye una especie de violación, «una violación dela imaginación». Es una práctica que condiciona las relaciones que estos jóvenes tendrán con las mujeres, consideradas objetos de placer, y que les hace muy menudo, también en los años sucesivos, dependientes del uso del porno e incapaces de dominar sus propios impulsos sexuales.

Por otra parte, la banalización del sexo aumenta el peso de los sentimientos, por lo que la pareja, también entre los jovencísimos, es concebida solo como alegría y felicidad, es decir se convierte en un bien refugio, en cuyo interior uno espera ser curado, salvado. Se vive sumergidos en lo emocional, creando ya desde jovencísimos relaciones de pareja muy estrechas pero que se rompen ante el primer obstáculo, sin dar espacio a la inteligencia y a la voluntad. De la pareja, en definitiva, se espera demasiado, y demasiado pronto.

Pero el problema más grave para los jóvenes de hoy individuado por Hargot es la definición de la propia orientación sexual porque –se pregunta– «¿cómo determinar la propia identidad cuando esta es en función de sus propios deseos?». Definirse así mismos en base a los deseos no puede sino generar confusión, y la dignidad humana es pisoteada si se piensa que la búsqueda existencial, típica y necesaria en la adolescencia, se basa solo en las experiencias sexuales. La autora traslada entonces el problema juvenil a interrogantes fundamentales de la filosofía existencial, partiendo siempre de las cuestiones concretas que les ve vivir.

Las enfermedades, el aborto, la anticoncepción, la relación con los padres, todos los problemas centrales en la vida de los jóvenes, son afrontados por la estudiosa prestando una constante atención a la diferencia entre hombres y mujeres, y explícitamente con la intención de liberarlos de un condicionamiento peligroso –el ideológico– por su crecimiento. Pero para indicar un camino diverso es necesario saber cuál es la condición de la que parten, conocer su realidad. Precisamente para el libro, que extrae sus reflexiones de la experiencia concreta, de jóvenes verdaderos, de sus preguntas, constituye una sugerencia muy valiosa.

Fuente: L’Osservatore Romano