Francisco en Colombia: Mensaje a los jóvenes desde la catedral (TEXTO COMPLETO)

Queridos hermanos y hermanas;

Los saludo con gran alegría y les agradezco la calurosa bienvenida. «Al entrar en una casa, digan primero: “¡Que descienda la paz sobre esta casa!”. Y si hay allí alguien digno de recibirla, esa paz reposará sobre él; de lo contrario, volverá a ustedes» (Lc 10,5-6).

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Respeto y responsabilidad por el ambiente

Respeto y responsabilidad en lo relacionado con el ambiente y una mejora en las relaciones humanas entre los habitantes de la metrópoli, donde sin embargo prevalece un modelo de sociedad cada vez más cerrada y desconfiada: lo invocó el Papa Francisco interviniendo con un mensaje en el Congreso internacional «Laudato si’ y grandes ciudades» que se celebra en Río de Janeiro del 13 al 15 de julio. Organizados por la fundación «Antoni Guadí pera las Grandes Ciudades» y de la archidiócesis carioca, los trabajos llevan por tema los desafíos de las metrópolis urbanas a la luz de la encíclica del Pontífice sobre el cuidado de la creación. En su mensaje, Francisco desea mayor respeto por el agua, cuya «escasez pone en peligro la vida de millones de personas» y exhorta a no «quedarnos con los brazos cruzados, cuando advertimos una grave disminución de la calidad del aire o el aumento de la producción de residuos que no son adecuadamente tratados». Finalmente denuncia «una creciente falta de relación» en los contextos ciudadanos con la consiguiente invitación a romper «muros que aíslan y marginan».

Fuente: L’Osservatore Romano

Dios convierta los corazones de los terroristas

Con el pensamiento en las víctimas de las recientes masacres sucedidas en Egipto e Inglaterra, el Papa recitó el Regina caeli junto a los fieles reunidos en la plaza de San Pedro el domingo 28 de mayo, solemnidad de la Ascensión.

Hablando del atentando del viernes 26 contra los cristianos coptos en Minya, el Pontífice expresó nuevamente «cercanía» al patriarca Teodoro II y «a toda la nación egipcia» golpeada por «otro acto de feroz violencia. Las víctimas, entre las cuales también niños — recordó Francisco — son fieles que se dirigían a un santuario a rezar, y fueron asesinados después de rechazar renegar de su fe cristiana». El deseo del Papa es que «el Señor acoja en su paz a estos valientes testigos, estos mártires, y convierta los corazones de los terroristas». Un llamamiento que el Pontífice renovó también «por las víctimas del horrible atentado del lunes pasado en Manchester, donde tantas vidas jóvenes fueron rotas cruelmente», asegurando estar «cercano a los familiares y a los que lloran la pérdida».

Anteriormente, haciendo referencia a la página evangélica de la Ascensión, el Papa había afirmado que «la Iglesia existe para anuncia el Evangelio». Y precisamente esta es «la alegría de la Iglesia», había reiterado remarcando que «Dios nos ha dado la gran dignidad y la responsabilidad de anunciarlo al mundo, de hacerlo accesible a la humanidad». Esta, añadió, «es nuestra dignidad, este es el más grande honor de cada uno de nosotros, ¡de todos los bautizados!»

«En esta fiesta de la Ascensión — exhortó — mientras dirigimos la mirada al cielo, donde Cristo ha ascendido y está sentado a la derecha del Padre», «reforcemos nuestros pasos en la tierra para proseguir con entusiasmo y valentía nuestro camino, nuestra misión de testimoniar y vivir el Evangelio en todo ambiente». Con la conciencia de que «esta no depende en primer lugar de nuestras fuerzas, de capacidades organizativas o recursos humanos», porque «solamente con la luz y la fuerza del Espíritu Santo nosotros podemos cumplir eficazmente nuestra misión de hacer conocer y experimentar cada vez más a los otros el amor y la ternura de Jesús».

Al finalizar la oración mariana, Francisco recordó también la jornada mundial de las comunicaciones sociales — exhortando a rezar «para que la comunicación, en todas sus formas, sea efectivamente constructiva, al servicio de la verdad rechazando los prejuicios, y difunda esperanza y confianza en nuestro tiempo» — y saludó a un grupo de trabajadores, deseando que las elecciones empresariales no sen guiadas nunca por el mero beneficio sino respetando los derechos de las personas.

Fuente: L’Osservatore Romano

Por la conversión de los terroristas y de los traficantes de armas

«El Señor convierta el corazón de las personas que siembran terror, violencia y muerte, y también el corazón de los que hacen y trafican con armas»: conmocionado por las dramáticas noticias que comenzaban a llegar también a la plaza de San Pedro desde Egipto, el Papa Francisco rezó por las víctimas de los atentados contra los cristianos coptos el Domingo de Ramos.

Sus primeras palabras resonaron el 9 de abril por la mañana, antes del Ángelus con el cual concluyó la misa en el atrio de la basílica vaticana con ocasión de la 32º Jornada mundial de la juventud, celebrada este año a nivel diocesano. «A Cristo, que hoy entra en la Pasión, y a la Virgen Santa » el Pontífice encomendó «a las víctimas del atentado terrorista perpetrado el viernes pasado en Estocolmo», así como también «a los que son aún duramente probados por la guerra, desastre de la humanidad». Y llegados a este punto, informado de uno de los ataques que han sembrado la muerte en el País al cual viajará el 28 y 29 de abril próximos, Francisco quiso expresar «Al querido hermano, Su Santidad Papa Tawadros II, a la Iglesia Copta y a toda la querida nación egipcia» su «profundo pésame» asegurando su oración «por los difuntos y por los heridos» y su cercanía «a los familiares y toda la comunidad».

Fuente: L’Osservatore Romano